Por qué confiar en este registro

La confianza no se pide, se comprueba. Esta página explica qué puedes verificar de nosotros antes de dar valor a cualquiera de nuestras fichas.

El método está publicado

Cualquiera puede leer nuestro procedimiento paso a paso y repetirlo. Si al repetirlo llegas a un resultado distinto del nuestro, tienes con qué reclamarnos, y esa posibilidad es justamente lo que da valor a un método público. Un sitio que no cuenta cómo trabaja pide fe, no confianza.

Las fichas llevan firma y fecha

Cada ficha indica quién la mantiene y en qué fecha se comprobó. Ninguna se publica bajo una redacción anónima, y el archivo de cada autor permite ver el conjunto de su trabajo. Cuando alguien se equivoca, se sabe quién y en qué.

Decimos lo que no sabemos

Es la parte que más nos distingue de las páginas que reseñan estas plataformas para ganar comisión. En nuestras fichas hay un apartado dedicado a los campos vacíos, y suele ser el más largo. Reconocer un límite no es una debilidad del registro: es lo que impide rellenar un hueco con una cifra inventada, que es exactamente el daño que este sitio existe para no causar.

No publicamos cifras que no podamos sostener

No verás en estas fichas un número de licencia, una sede social, un porcentaje de rentabilidad, un depósito mínimo ni un recuento de usuarios que no proceda de una fuente citada. Un dato falso sobre una entidad financiera no es un descuido de estilo, y por eso la regla es absoluta.

Cómo entra el dinero y dónde está el conflicto

Hay que decirlo sin rodeos: el sitio puede mostrar enlaces y formularios de terceros, y de ellos puede derivarse un ingreso. Ese es un conflicto de intereses real, y la manera de gestionarlo es doble. Primero, ningún operador paga por aparecer, por desaparecer, por cambiar el contenido de su ficha ni por conocerlo antes de su publicación. Segundo, el estado de una ficha se decide con el procedimiento descrito en la metodología, en el que la existencia o no de una relación comercial no entra como criterio.

También conviene que sepas leer el interés contrario. Si una página cualquiera de internet te empuja con prisa hacia un formulario, hazte la pregunta de quién cobra por ese registro. Aplícanosla a nosotros igual que al resto: es una buena costumbre y no nos molesta.

Nos corrigen y lo aplicamos

Las fichas cambian. Un operador que publique documentación identificable hará que el apartado de campos vacíos se reduzca, y lo actualizaremos con la misma naturalidad con la que anotamos que no constaba. El camino para pedirlo está en la página de contacto y no exige ningún trámite especial, solo una referencia comprobable.

Lo que no somos

No somos un organismo supervisor ni tenemos potestad para autorizar, sancionar ni cerrar nada. No sustituimos a la autoridad financiera de tu país, y consultar su registro antes de entregar dinero sigue siendo el paso más importante que puedes dar. Nuestro trabajo consiste en ahorrarte parte del recorrido y en decirte con exactitud dónde termina lo que hemos podido comprobar.